La importancia de la uva en el proceso vinícola

La importancia de la uva en el proceso vinícola

Domus Vinum | 29/03/2022 | Gelmin González

La uva es una fruta que aporta una gran cantidad de antioxidantes al cuerpo humano, es un alimento de calidad que a lo largo de la historia ha sido apreciado en los diferentes estratos sociales, fue un símbolo de poder, y es un elemento vital para la creación y producción del vino.  

Sí, todos sabemos que el vino es producto de la fermentación del jugo de la uva, pero ¿te has preguntado cuál es la importancia de escoger una buena uva al momento de crear un vino? Si la respuesta es afirmativa, aquí te lo explicaremos.

Existe una premisa en el mundo enológico que afirma que de una uva buena puede hacerse un vino bueno o malo, pero de una mala uva nunca se hará un buen vino. Es un enunciado breve, sencillo y concreto que deja entrever que el centro del proceso de producción vinícola está en la calidad de esta fruta, la vid, aporta a la bebida equilibrio, elegancia y estructura.     

Para confirmar la calidad de una uva tiene que tomarse en cuenta el tipo de vino en el que la quieres usar, ya que el adjetivo es subjetivo y complejo. Sin embargo, hay dos aspectos básicos que no se pueden pasar por alto en cualquier tipo de vino para asegurar la excelencia de la uva: madurez y salud.

Al buscar elaborar un vino de alto nivel se debe de contar con un fruto que haya madurado lo suficiente para obtener el punto indicado al que el vinicultor quiere llegar, esto se puede hacer a través de diferentes técnicas tecnológicas o tradicionales que ayudan a calcular el tiempo en el que la uva alcanza la madurez ideal.

Aunado a esto, la fruta tiene que estar sana, sus racimos deberán estar libres de plagas o enfermedades que contaminen y disminuyan su calidad. Una uva con buena salud tendrá un punto correcto de acidez, por consecuencia podrá producir una bebida de excelencia.

Cada componente de la uva es importante para el proceso de producción, el mosto o jugo, el hollejo o la piel, el tallo. Todas las partes deben de convivir en armonía, estar en un equilibrio constante que le permita al vino llevar una sensación agradable a cada comensal que descorche una de sus botellas.

Otros factores como el cultivo, la temperatura o el tipo de jugo también son tomados en cuenta por los vinicultores al momento de buscar entregar al público productos de calidad, todo radicará en la elección y el uso correcto de la uva, de ahí la importancia de conocer la relación entre la uva y el vino, sólo de esta manera se podrá garantizar una experiencia cómoda y benéfica entre el producto, el productor y el consumidor.