Sotol: La bebida del desierto

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Sotol: La bebida del desierto

Domus Vinum | Gelmin González | 16/06/2022

En la parte norte del país existe una bebida que ha acompañado a los pobladores desde hace 800 años, el sotol, alcohol de carácter fuerte con sabores ahumados, se convirtió en un acompañante ideal para las fiestas religiosas, los malestares corporales o la pesadez emocional.

Su elaboración es sencilla y tradicional, es un producto que se llega a destilar hasta dos ocasiones, su origen llegó a través de la “Dasylirion wheeleri” una planta endémica de Durango, Chihuahua y Coahuila, perteneciente a la familia de los magueyes, el proceso que tiene para llegar al paladar de sus consumidores inicia desde la recolección y el deshoje de la planta, hasta cocinarla, macerarla y fermentarla de una manera rustica.

A pesar de ser una bebida icónica e histórica, fue hasta 2002 que obtuvo el certificado de Denominación de Origen, y así pudo autentificar las cuatro variedades que tiene: sotol blanco, joven, reposado y extra añejo.

 

Comúnmente este brebaje puede ser confundido con el mezcal, las personas que no están acostumbradas a este alcohol caen en este error por el olor y sabor del sotol, sin embargo, a pesar de que su fama llegó tarde, poco a poco se ha ido consolidado como uno de los alcoholes nacionales más populares en la república y en el extranjero.

Para que un sotol sea autentico tiene que cumplir una graduación de entre 38 y 45 por ciento de alcohol, sobra decir que esta bebida de historia y carácter se considera 100 por ciento orgánica por la manera en que es elaborada, el producto de origen y el proceso que lleva.