¡Luchadoras vs México! ¿Cuál es la historia de las mujeres en la lucha libre?​

¡Luchadoras vs México! ¿Cuál es la historia de las mujeres en la lucha libre?

Las Luchas | 15/03/2022 | Gelmin González

En la actualidad es común encontrar en los carteles de las funciones de las arenas más respetadas de México el nombre de luchadoras que tendrán participación en las batallas del día, sin embargo, para llegar a esta “normalidad” las mujeres en este deporte han vivido una serie de retos que les ha tocado superar para abrirse paso en una disciplina que está dominada por una mayoría masculina.

Nuestro país tiene registros históricos en los que se habla de lucha libre desde 1863, pero para que una mujer se subiera al ring tuvieron que pasar 72 años más. Fue el 12 de julio de 1935 cuando la Arena México presenció el duelo de Natalia Vázquez y Katherine Hart quienes se enfrentaron a las rudas Teddy Myers y Mae Steins. Esa noche terminó en victoria para la segunda pareja y Vázquez hizo historia en ser la primera gladiadora mexicana de todos los tiempos.

A partir de ese momento el surgimiento de más estrellas femeninas en las arenas del centro del país comenzó a crecer, nombres como “La Dama Enmascarada”, quien fue considerada la primera luchadora en portar máscara y se destacó por ser campeona nacional en 1955, Irma González, Chabela Romero, Martha Solís, Magdalena Caballero o Toña “La Tapatía”, comenzaron a escucharse con más frecuencia entre los fanáticos que se dividían entre la aceptación y el rechazo de sus actuaciones. 

Fueron años de trabajo para eliminar pensamientos exclusivos y abrirse paso en el deporte espectáculo más famoso del país, y aunque parecía que el esfuerzo de las luchadoras capitalinas estaba rindiendo frutos, en 1954 se enteraron de una noticia catastrófica, pues Ernesto Uruchurtu, entonces gobernador de la Ciudad de México, prohibió (sin registro escrito) la participación de mujeres en la lucha libre. Durante años las arenas de la ciudad estuvieron sin gladiadoras en sus funciones, sin embargo, quienes las querían ver podían ir a las periferias del Distrito Federal o a ciudades de provincia para deleitarse con los movimientos, acrobacias, llaves y contra llaves de las mujeres.

 

Después de 32 años, en 1986 las gladiadoras pudieron regresar a la Ciudad de México y desde ese momento no han dejado de sorprender a chicos y a grandes con la destreza y carisma que poseen. Su legado ha sido tan grande que incluso también pudieron disfrutar de la época del cine de lucha libre, han vivido los momentos más altos y bajos de la historia del pancracio nacional, pero sobre todo han sabido reinventarse y ganarse el cariño del público en cada recinto en el que se presentan. 

La lucha contra los estereotipos sexistas sigue siendo su rival más grande, pero no existe ningún aficionado de verdad de esta disciplina que pueda negar que su papel ha sido fundamental para la apertura, reconocimiento y crecimiento del deporte.

Para ti, ¿Quiénes han sido las mejores luchadoras de la historia?